Tipos de depósitos bancarios

Si nuestro objetivo es ahorrar, nuestra mejor opción es abrir un depósito bancario. Aquí te contamos qué tipos de depósitos bancarios existen.

Puede llegar un momento de nuestras vidas en que tengamos la necesidad de ahorrar, ya sea porque nuestros hijos van a ir a la universidad, porque queremos comprar una casa, hacer un viaje importante, etc. Para cualquier finalidad, abrir un depósito bancario siempre es una de las mejores opciones, pero deberás informarte correctamente de todas las condiciones. ¿Sabes qué es exactamente un depósito bancario y qué tipos de depósitos hay?

Un depósito bancario, a diferencia de una cuenta de ahorro, generará un beneficio sobre nuestros ahorros. El porcentaje de remuneración que recibiremos dependerá de la entidad bancaria con la que contratemos el depósito y del tipo de depósito. Para tener claras todas estas condiciones, puedes consultar la información de la banca en nuestro comparador, así como cada una de sus ofertas.

Entre los distintos tipos de depósitos se encuentran los depósitos a vista, a plazo fijo, remunerados, etc. Conocer los diferentes tipos que ofrecen los bancos puede generar muchos beneficios a título personal, desde los intereses que se generen hasta la tranquilidad de saber que tu dinero está protegido por el Fondo de Garantía de Depósitos. Te lo contamos a continuación:

Depósitos a vista

Los depósitos a vista son una de las distintas formas de ahorrar dinero que ofrecen las entidades bancarias. Su sistema consiste en que puedes retirar o ingresar dinero en el momento en que quieras, sin tener que dar explicaciones a la entidad ni que te apliquen una sanción. Este tipo de depósito suele utilizarse para gente que realiza operaciones bancarias muy a menudo, por lo que hace la función de una cuenta corriente.

La diferencia de un depósito a vista con los otros tipos de depósitos, es que no se genera ningún beneficio. Este es el precio que hay que pagar por todas sus ventajas a nivel de cuenta de ahorros, poder tener controlado tu dinero y operar con él en el momento en que lo desees. En una cuenta de ahorros normal sí que obtendríamos beneficios.

Depósitos a plazo fijo

Si preferimos depositar nuestro dinero en una cuenta durante un plazo fijo y que, además, se generen intereses y beneficios que hagan aumentar nuestros ahorros, deberemos contratar un depósito a plazo fijo. El plazo de tiempo durante el que mantendrás tu dinero en este depósito será acordado previamente con la entidad bancaria. Normalmente, cuantos más años mantengas tu dinero en el depósito, más intereses te darán. El porcentaje de rentabilidad que dan los bancos españoles se rige según el Banco Central Europeo (BCE), y a día de hoy está en un 0,04% TAE.

Algo a tener en cuenta en relación a los depósitos a plazo fijo es el hecho de querer retirar el dinero antes de que termine el plazo acordado. En estos casos, la mayoría de entidades bancarias ponen una sanción al cliente, ya sea que bajen el porcentaje de interés o tener que pagar una cantidad de dinero a modo de multa. Además, si solo se retira una cantidad pequeña de dinero, el banco puede bloquear nuestros ahorros y no poder volver a acceder ni cargando con la sanción.

El tiempo de duración del depósito a plazo fijo es algo a tener en cuenta. Hay gente que prefiere contratar un depósito a un plazo corto por si quiere cambiarlo o retirar su dinero antes de tiempo y evitar las sanciones nombradas anteriormente. Otros, sin embargo, prefieren elegir un periodo más largo de tiempo si la rentabilidad es muy alta y ver cómo crecen sus ahorros.

Depósitos con remuneración en especie

Los depósitos con remuneración en especie son otro tipo de depósitos que ofrecen las entidades bancarias cuya remuneración es diferente a los otros depósitos. En vez de dar a sus clientes un porcentaje de dinero sobre sus ahorros, les ofrecen regalos. Estos regalos tienen un valor que corresponde al porcentaje de TAE que dan como interés.

En función del tipo de depósito que hayas elegido y del plazo de tiempo que hayas acordado con el banco, recibirás un tipo de regalo u otro. Podrás pasar a recogerlo por la oficina de tu entidad bancaria, normalmente, y no suponen ningún cargo para el cliente. Entre los regalos que ofrecen podrás encontrar desde dispositivos electrónicos (tablet, cámara de fotos, smartphone), electrodomésticos (lavadora, lavavajillas, televisores), etc.

Si eres de las personas que prefieren recibir regalos a una rentabilidad de dinero físico sobre tus ahorros, el depósito con remuneración en especie o con regalos será perfecto para ti.

Depósitos estructurados

Pasamos al último de los tipos de depósitos. Los depósitos estructurados, también denominados variables, son aparentemente muy parecidos a los depósitos a plazo fijo, pero sus condiciones varían. En los estructurados tendrás la posibilidad de ingresar una cantidad de dinero durante un plazo de tiempo concreto, según acuerdes con tu banco. Esto lo comparte con los de plazo fijo, pero la diferencia la encontramos en la rentabilidad que reciben.

En los depósitos variables la rentabilidad no está asegurada, no es una cantidad fija, todo dependerá de la evolución del activo financiero. Este es un riesgo que corren los usuarios de este tipo de depósito, aunque juegan con la ventaja de que si el activo va bien, el interés que reciban podrá ser más alto que en un depósito normal. A pesar de que puedan no recibir ningún beneficio si la situación está complicada, la entidad bancaria asegura devolver siempre todo el capital invertido.

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