Diferencias entre una cuenta de ahorro y un depósito

Cuando pensamos en nuestro futuro, una de las primeras cosas que se nos viene a la mente es la necesidad de ahorrar. Son muchos los métodos existentes para hacer efectivo este ahorro. Unas de las mejores opciones son los depósitos bancarios y las cuentas de ahorro. Dentro de estas dos se encuentran varios tipos para que así puedas optar por lo que mejor se adapte a tus necesidades.

Aunque los conceptos de depósito bancario y cuenta de ahorro son muy utilizados a nivel general, no siempre está claro qué son estos dos tipos de productos ofrecido por los bancos y qué diferencias existen entre estos dos.

Cada una de las entidades bancarias tendrán sus propias opciones, es decir, entre los productos ofrecidos por ellas variarán los plazos, la cantidad de intereses que se genera, etc. Lo que sí está claro es que gracias a contratar alguno de ellos podrás guardar tu dinero. Pero para ello es importante que des con un banco seguro y que te brinde confianza.

Si estás barajando contratar alguno de estos servicios pero no sabes cuál es la mejor opción para ti, puedes dejar de preocuparte. Ahora mismo te explicamos cuáles son las diferencias entre una cuenta de ahorro y un depósito, y cuál es la alternativa que mejor se adapta a tu situación.

Disposición del dinero ahorrado

Aunque ambos productos nos ayudan a ahorrar, existen claras diferencias entre ellos. Si empezamos por las cuentas de ahorro, debemos señalar que cuando se deposita dinero en esta cuenta la cantidad se irá ahorrando y se generará intereses. Éstos dependerán del tipo de cuenta que hayas contratado.

Lo que realmente supone una diferencia con respecto al depósito bancario es que con la cuenta de ahorro siempre tienes la posibilidad de disponer de tu dinero en el momento que lo desees. Tanto si llevas 100 euros ahorrados como si la cifra asciende a los 100.000, podrás retirar tu dinero cuando quieras tanto total como parcialmente.

El beneficio de este tipo de cuenta radica en el hecho de que los intereses generados no disminuirán ni cambiarán en absoluto. Y, además, podrás seguir ahorrando con ella sin ningún problema.

Por su parte, los depósitos bancarios presentan características diferentes. El ahorro de dinero con este producto se establece a plazo fijo, es decir, cuando haces el contrato con el banco dejas establecido el tiempo tras el cual podrás retirar tu dinero. Por tanto, no podrás recuperarlo cuando quieras sino una vez pasado el plazo acordado.

Por tanto, para poder disfrutar de todos los beneficios, en lo referente a los intereses generados por el dinero depositado, lo mejor es que esperes el tiempo estipulado en el contrato. Lo cierto es que realmente sí puedes solicitar tu dinero antes de que se cumpla el plazo, pero en ese caso los intereses mermarán y puede que incluso tengas que pagar una cuota de penalización por haber cancelado tu depósito.  

Ingreso de dinero

También el ingreso de dinero en una cuenta de ahorro y el ingreso en un depósito son diferentes. En el caso de la cuenta de ahorro podrás ingresar tu dinero en el momento que tú quieras. Es decir, puedes comenzar con el ingreso de una cantidad mínima establecida por el banco y, después, mensualmente, a diario o una vez al año, ir ingresando el resto del dinero.

Todo este proceso hará que tus ahorros vayan cambiando, que suban o bajen según tus ingresos. Lo que debes tener en cuenta en que cuanto más altos sean tus ingresos y más constantes tus movimientos también los interés serán superiores. Por tanto, este es uno de los beneficios de este tipo de productos.

Si decides contratar un depósito bancario, la cosa cambia. En el momento en que abras el depósito tendrás que ingresar una cantidad determina. Esta cantidad será fruto del acuerdo entre el cliente y el banco. Y una vez definida esa cantidad, ésta ya no subirá.

Gestión de los intereses

El tipo de interés dependerá del producto en concreto que hayas contratado y, además, de las ofertas que ofrezca cada banco. También dependerá de todo esto el modo en que será abonado el interés total que hayas ahorrado.

Los depósitos bancarios pueden contar con liquidación de intereses de forma anual, mensual o trimestral, pero esto dependerá de si se permite o no su cancelación. Por otra parte, se da la posibilidad de que el abono de los intereses se realiza al finalizar el depósito. Esto sucede cuando el depósito no puede ser cancelado. Y se hace así porque es más sencillo hacerlo así que mensualmente.

¿Cuál es el mejor? 

Establecer cuál es la mejor de las dos alternativas es algo muy complicado que dependerá de las necesidades de cada uno de los clientes. Si en tu caso están totalmente seguro de que no vas a emplear el dinero hasta el momento estipulado, lo mejor será que contrates un depósito bancario. Si, por el contrario, crees que podrías necesitar retirar dinero quizá lo correcto sea que te decidas por una cuenta de ahorro.

La cuenta de ahorro, tanto con comisiones como sin comisiones, tiene diferentes beneficios. De hecho tiene muchos más que los depósitos. Lo que realmente marca la diferencia es la accesibilidad al dinero y la facilidad para llevar a cabo distintos movimientos.