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Todo sobre las hipotecas: para qué sirven y qué tipos hay

Escoger una vivienda no es tarea fácil. Todo lo contrario, es una decisión que convivirá con nosotros durante una importante parte de nuestra vida; generalmente, durante, al menos, un plazo equivalente al de una hipoteca. Además, existen diferentes tipos de hipotecas.

Esto no es otra cosa que el préstamo de una cantidad de dinero que el banco da al cliente para comprar una casa y que este, más tarde, tendrá que devolver a través del pago de cuotas periódicas y junto a unos intereses correspondientes. En estos casos, el banco cuenta con una garantía añadida frente a otros préstamos en caso de impago: el inmueble. 

En definitiva, las hipotecas suponen un gran compromiso de carácter financiero, durante un largo periodo de tiempo y con un importe muy elevado

En tipo de préstamos hipotecarios encontramos dos elementos esenciales

  • Por un lado está el contrato de préstamo. Aquí se reflejan los detalles relativos a las obligaciones que asume el cliente o deudor, las condiciones que  tendrá el préstamo, el plazo de devolución de la suma total, la cantidad de cada cuota y cómo se amortizarán. 
  • Y por otro lado, la garantía hipotecaria. ¿Qué quiere decir esto? Que en caso de impago por parte del cliente el banco podrá apropiarse del bien que ha hipotecado; es decir, de la vivienda. 

Es necesario tener en cuenta que los bancos no suelen dar la suma íntegra correspondiente al 100% del valor del inmueble, sino que cubren un máximo del 80%. Esto dependerá en cierta medida de la entidad y de las características financieras del cliente.

Tipos de hipotecas

Una vez que sabemos qué es una hipoteca, vemos que existen varios tipos que se diferencian principalmente por el tipo de interés que se aplica en cada una de ellas. Son las siguientes: 

  • Hipoteca fija: en tipo de hipotecas están sometidas a un tipo de interés fijo, por esta razón la cuota mensual a pagar no varía; siempre es la misma. 
  • Hipoteca variable: en la hipotecas variables existen dos elementos. Cuenta con un porcentaje base de carácter fijo que previamente se ha pactado entre la entidad bancaria y el cliente, y un interés variable tipo Euribor que determina la cuota que se pagará cada mes. 
  • Hipoteca mixta: este tipo combina el funcionamiento de una hipoteca variable y una fija. Los primeros años funciona con un interés de tipo fijo y más tarde se aplica un tipo de interés variable en función del Euribor. 
  • Hipoteca verde: estas hipotecas asocian la calificación energética de la vivienda al tipo de interés. Ofrecen ventajas para poder afrontar el alto coste de un inmueble más eficiente. Su interés es de tipo variable.

Elegir una hipoteca: qué debo tener en cuenta

Tomar una decisión de esta importancia requiere que invirtamos nuestro tiempo en investigar cuál es el producto que mejor se adapta a lo que busco o a mis necesidades. Para ello existen una serie de datos que es necesario no perder de vista en las diferentes ofertas:

  • El porcentaje total de la compra que el banco va a financiar. Por norma general, ninguna entidad financia el 100% del valor del inmueble; suele ser alrededor un préstamos de alrededor del 80%. 
  • Los intereses como principal valor diferenciador. Entra en juego el importe que cobra el banco por prestar el dinero. Cuanto más alto sea el porcentaje del interés, más alta será la cuota que tendrá que pagar el deudor mensualmente. 
  • Plazo de devolución, tanto del préstamo como de los intereses. Es decir, el tiempo máximo en el que se tendrá que devolver el dinero. Cuanto más largo sea este plazo, de menor importe serán las cuotas a pagar y viceversa. Sin embargo, lo más aconsejable es buscar un término medio. 
  • Las cláusulas. Es necesario fijarse en las condiciones que incluye el contrato; la letra pequeña. En numerosas ocasiones pueden incluir condiciones perjudiciales para el cliente. Un ejemplo es la famosa cláusula suelo.

Cuál es la mejor hipoteca para mí

Preguntarnos cuál es el mejor tipo de hipoteca, o la más ventajosa, es lo más normal cuando nos encontramos ante una decisión de este tipo. Sin embargo, esto depende de las necesidades de cada cliente. Principalmente debemos tener claro qué escenario nos deja cada tipo. 

Si crees que te puedes beneficiar de las subidas y bajadas de precio en función del Euribor, las hipotecas de tipo variable se constituirían como una gran opción. Mientras que si lo que buscas es una estabilidad en los pagos mensuales y no llevarte sorpresas, las hipotecas de tipo fijo podrán ser la gran apuesta. 

En cualquier caso, para tomar una decisión como esta es necesario comprobar muchos datos y ver diferentes ofertas. Para ello, te recomendamos que visites el comparador de hipotecas de Precio.com. Además, si lo deseas, desde allí y a través de un solo clic podrás comenzar el proceso de solicitud de la hipoteca.