Cocinas a gas: pros, contras y recomendaciones para elegir

cocinas a gas

Las cocinas de gas se han puesto muy de moda en los últimos años, pero lo cierto es que se trata de las cocinas de toda la vida. De un tiempo a esta parte se habían popularizado las cocinas de inducción (tipo de cocina que calienta los recipientes posados en ella haciendo uso de energía electromagnética) y de vitrocerámica. Así que te traemos este artículo en el que te explicaremos al detalle en qué consisten las cocinas a gas y cuáles son sus principales ventajas y desventajas respecto a otro tipo de cocinas. ¿Te interesa? Pues lee con atención porque, ¡empezamos!

Una de las razones fundamentales por las que tenemos que valorar bien qué tipo de consumo haremos, es por la frecuencia en su uso. Es más que conocido que, dependiendo del tipo de cocción, será mejor o peor cocinar en fuego o en eléctrica. Por ejemplo, para hacer una receta que lleva tiempo de cocinado prolongado, como un cocido, por ejemplo, se suele sugerir hacerlo en una cocina eléctrica dado que mantiene la temperatura estable. Sin embargo, para las frituras, una cocina a gas proporciona una mayor potencia para calentar el aceite.

Ventajas o pros

Son varias las ventajas que ofrecen las cocinas a gas. Entre ellas, podemos mencionar, por ejemplo, que resultan bastante más eficientes que otras cocinas como las de vitrocerámica o las de inducción. ¿Por qué? Pues, primero, porque producen una cantidad notablemente inferior de contaminación por CO2 (carbono dióxido). De hecho, las cocinas de gas producen, de media, alrededor de 250 o 300 gramos de CO2 por cada kWh (kilovatio-hora) de potencia. Por otra parte, las cocinas eléctricas, las de vitrocerámica y otro tipo de cocinas producen más del doble.

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Por otro lado, con las cocinas que funcionan con gas natural o gas butano se puede cocinar con cualquier tipo de recipiente. Pueden ser ollas o sartenes de barro, hierro, acero inoxidable, cerámica o cualquier otro material. Y, por supuesto, podrás utilizar también cualquier tipo de sartén (normal o especial), olla o taza. Quizá por eso sea el tipo de cocina más popular entre los profesionales del sector y por los aficionados a la cocina de todo el mundo.

Además, las cocinas a gas permiten en todo momento controlar de forma directa la temperatura de los fogones haciendo uso de la llama. De manera que, a diferencia del resto de cocinas, nos es posible realizar cambios repentinos de temperatura en cualquier momento.

Y, siguiendo con las ventajas de utilizar cocinas a gas, hay que decir que, al llevar a cabo un proceso de combustión. Así, el agua interna se evapora y crea una atmósfera húmeda que impide que las alimentos que están dentro del horno se estropeen con excesiva facilidad.

Eficiencia

Y, por último, otro de los grandes pros de las cocinas a gas es que, como hemos dicho antes, resultan mucho más eficientes y eficaces que el resto de cocinas. Por ello, la factura de la luz  final de mes se ve reducida notablemente.

Es importante enfatizar en la superficie sobre la que se cocinará. Una encimera de gas puede ensuciarse con mayor facilidad. Es por esto que hay que ser más precavidos a la hora de cocinar.

Inconvenientes o contras de las cocinas a gas

Entre las principales desventajas de utilizar cocinas a gas en detrimento de otro tipo de cocinas podemos mencionar que requieren de un mantenimiento más exhaustivo y de revisiones generales más regulares, puesto que ha de cerciorarse bien que la ventilación es la adecuada, que la instalación del gas se mantiene como el primer día y  que los distintos reguladores de la cocina (de combustión, de temperatura, etc.) se encuentran también perfecto estado y no tienen fallos que puedan resultar perjudiciales y/o peligrosos para los miembros de la casa. Es por eso, que se sugiere una revisión anual de las tuberías de gas, así como cesar su uso en cuanto percibamos algún tipo de mal funcionamiento.

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Por otro lado, las cocinas de gas requieren de tener una bombona de gas llena hasta arriba en todo momento en algún punto de la casa cercano; a poder ser, dentro de la misma cocina, por lo que deberás reservar un espacio de tu casa para esta bombona, lo que puede suponer un inconveniente. Sin embargo, hoy en día las empresas de gas tienen herramientas de uso común como bombonas colectivas o de comunidad, por lo que no tendrías que tenerla in situ.

Se ensucian más fácilmente

Y, por último, otra de las grandes desventajas de las cocinas a gas es que hay que limpiarlas de manera más periódica y asegurarse en todo momento de que las rejillas y todos los huecos de la cocina se mantienen limpios y no hay ningún elemento que los obstruya. Y es que, al final y al cabo, estamos hablando de una cocina que funciona con gas, por lo que nunca está de más extremar las precauciones. En todo caso, esto no quiere decir que se trate de un tipo de cocina peligro per se, solo que hay que revisar de forma más regular.

Elegir una cocina a gas, opinión de los gurús

Una cocina a gas se trata de una inversión pensada a largo plazo. Es por esto que merece la pena analizar si nos conviene más o menos. Los expertos en su uso, los chefs, son tajantes. En una cocina profesional siempre se dará prioridad a cocinas de gas. El fuego da mucha más estabilidad en la cocción, así como un sabor mucho más real de los alimentos. Además, el suministro continuo de gas es garante de una mejor calidad en la cocción, dado que este proceso no se verá paralizado en ningún momento. Además, al no depender de la energía eléctrica, podemos estar tranquilos.

En otros tiempos, existían ciertos temores por el uso de cocinas a gas en casa. Sin embargo, este miedo ya no tiene mayor cabida, dado que en los conductos han sido adaptados a los nuevos tipos de suministros.

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