Niña pared tarjeta crédito

Claves de las tarjetas de crédito


Las tarjetas de créditos son un indispensable en la vida diaria de prácticamente toda la población por su comodidad, ya que permite realizar operaciones desde cajeros automáticos y la compra de bienes y servicios a crédito.

En los últimos años su seguridad ha sido mejorada gracias a nuevas medidas para luchar contra el fraude y el robo. Por ello, en la parte posterior de la tarjeta aparecen tres dígitos que son requeridos para terminar de realizar una compra por Internet o por teléfono.

Antes de adquirir una tarjeta de crédito debes definir para qué vas a utilizarla para, así, escoger la tarjeta que más de adecue a tus necesidades. Además, también hay que considerar los tipos de interés y comisiones.

¿Qué es una tarjeta de crédito?

Mano cogiendo tarjeta de crédito

Una tarjeta de crédito es un documento de material plástico que emiten las entidades bancarias a los clientes como medio de pago para poder realizar algunas compras sin necesidad de llevar efectivo. Además, permite efectuar compras que se abonarán en un futuro.

Algunas tarjetas de crédito pueden tener límite de gasto para evitar gastar más dinero y contraer una deuda con la entidad emisora. Al ser un medio de pago sencillo de utilizar y sin necesidad de tener el dinero disponible en la cuenta en el momento que se realiza la compra, es muy fácil caer en el endeudamiento y, como consecuencia, hacer frente a las comisiones y tipos de interés. Una tarjeta de crédito suele tener un tipo de interés de entre el 18% y el 25%. Además, hay que tener presente que existen empresas que cobran comisiones o intereses en cada compra. 

Ventajas de utilizar la tarjeta de crédito y beneficios

Tarjeta de crédito
  • Adquirir una tarjeta de crédito te permite crear un historial crediticio que, posteriormente, te ayudará a obtener créditos hipotecarios.
  • Te permite gestionar mejor tus gastos ya que las entidades bancarias crean un registro de compra que puede consultarse para controlar los movimientos.
  • En un mundo interconectado, las compras por Internet están a la orden del día ya que no es necesario desplazarse. Es una de las formas más habituales de utilizar las tarjetas de créditos debido a que te permite usarla desde cualquier lugar del mundo y a través de cualquier dispositivo.
  • Posibilidad de elegir plazos de pago. Es decir, disponer de una cantidad alta de dinero y definir el tiempo en el que quieres pagarlo con los intereses correspondientes. 
  • Además ofrece beneficios extras como seguros por accidente o asistencia al viajero.

Tipos de tarjetas de crédito

Tarjetas de crédito apiladas
  • Tarjeta de crédito clásica: es la más habitual (Visa, Mastercard o American Express u otra propia de cada banco). Tienen ciertos límites en la cantidad de dinero del que se puede disponer en base a la política de riesgos que tenga cada banco.
  • Tarjetas de oro y platino: su funcionamiento es igual que en las tarjetas clásicas excepto en que la línea de crédito es mayor. En principio están destinadas a las personas que hacen un uso frecuente de la tarjeta.
  • Tarjetas revolving: permite aplazar las compras que se realizan y las retiradas de efectivo. Su principal característica es que tiene un límite de crédito que establece el dinero del que se puede disponer. A medida que se van realizando cargos el saldo va disminuyendo.
  • Tarjetas de puntos: tienen ventajas adicionales como por ejemplo programas de puntos con los que se pueden conseguir viajes gratis o descuentos en establecimientos.
  • Tarjetas de crédito virtuales: similares a las tarjetas de prepago cargándola con el dinero del que se quiere disponer. Su principal diferencia es que no tiene un soporte físico para la tarjeta ya que se utiliza para hacer compras a través de medios de pago online como PayPal.
  • Comerciales: son emitidas por establecimientos comerciales. A través de esta tarjeta las deudas en bienes y servicios comprados se carga en una cuenta bancaria del cliente en un plazo fijo establecido.
  • De empresas: destinadas a cubrir los gastos de empresa en transporte, comidas, etc.

En definitiva, hay que tener en cuenta un aspecto importante a la hora de disponer una tarjeta de crédito y es que, a pesar de tener un mejor control de los gastos, el ahorro es menor ya que la sensación que se tiene al pagar con tarjeta es de no gastar dinero. Esto no sucede con el pago en efectivo ya que produce un efecto psicológico que evita que el gasto aumente. Con todo ello, la tarjeta de crédito es el medio de pago más utilizado en la actualidad por su fácil uso y por la seguridad que ofrece tanto al vendedor como al comprador. De cualquier forma, en el comparador Precio.com se ofrece una información más amplia sobre este tipo de productos.