Tarjeta revolving

Las nuevas tarjetas revolving: pros y contras

A las tradicionales opciones ofrecidas por los bancos para el pago de nuestras compras se han sumado las nuevas tarjetas revolving, que se engloban dentro de las tarjetas de crédito con la peculiaridad de aplazar el pago de las compras y las retiradas de efectivo. De esta manera, el cargo de dichas compras no se realiza en el momento sino que se pospone, aplicando intereses.

El titular de una tarjeta revolving puede disponer de hasta el límite de crédito concedido por su banco que debe ser devuelto a plazos mediante cuotas periódicas previamente fijadas. Este límite de crédito ronda habitualmente entre los 600 y los 6.000 euros, dependiendo siempre de lo establecido por la entidad bancaria.

El nombre de este tipo de tarjetas ‘revolving’ se debe a que las cantidades de las cuotas que son abonadas por el titular de la tarjeta vuelven a incorporar al crédito que tiene disponible. De esta manera el crédito se va renovando constantemente.

Formas de pago

El titular, por tanto, cuenta con un crédito del que puede disponer sin que los cargos de sus compras se realicen al momento sino en un futuro. Y es él quien decide cómo llevar a cabo el pago.

Las modalidades entre las que puede optar el titular son el pago total o el pago aplazado. La ventaja de decidirse por el pago total es que al realizar el desembolso de una sola vez las entidades bancarias no suelen cobrar intereses. Sin embargo, cuando se decide hacer el pago a plazos, los intereses que se generan comienzan a elevarse.

Riesgos de las tarjetas revolving

El principal peligro de este tipo de tarjetas radica en los intereses, que pueden llegar a alcanzar cantidades muy altas.

Esta clase de créditos cuenta con un tipo de interés que suele ser más elevado que el de los préstamos convencionales. Además, al renovarse el crédito de manera automática a su vencimiento mensual, también se acumulen los intereses generados, las comisiones y el resto de gastos repercutibles al titular.

¿Qué debe hacer tu banco?

Cuando el titular de una tarjeta revolving necesita que se detallen cuáles son las cantidades abonadas y su deuda pendiente, su entidad bancaria deberá explicar con la mayor claridad posible todo lo relacionado con la deuda exigible, los intereses acumulados, etc.

Igualmente, si lo que quiere saber es cuándo acabará de pagar su deuda, la entidad bancaria deberá proporcionarle el modo de conocer el tiempo aproximado que le queda para amortizar la operación, advirtiendo en todo momento que dicha aproximación se lleva a cabo para el saldo concreto y con la cuota concreta de una fecha determinada.