tarjetas de débito

Tarjetas de débito. Todo lo que debes saber

La rapidez y la seguridad de las compras u operaciones bancarias constituye un pilar fundamental para cualquier cliente. En este campo, las tarjetas se establecen como una forma sencilla y ágil de acceder a nuestro dinero. 

Tarjetas VISA o Mastercard, revolving, comisiones… Son algunos de los conceptos que es necesario conocer bien a la hora de tomar una buena decisión. Las tarjetas de débito y crédito constituyen dos de los principales tipos de tarjetas bancarias, aunque todavía existe mucha confusión relacionadas con sus similitudes y diferencias. A continuación veremos todas las claves de las tarjetas de débito.

Qué es una tarjeta de débito

mejores tarjetas débito

El pago con tarjeta es una de las formas de pago más extendidas, por eso hoy cualquier entidad bancaria ofrece este tipo de producto al abrir una cuenta o, al menos, da la opción de solicitarla de manera online. 

Las tarjetas de débito son tarjetas de plástico de 5,3 x 8,5 centímetros. Contienen una banda magnética en el reverso y un tipo de chip electrónico colocado en esta zona que se encarga de almacenar los datos relacionados con el acceso, el número de cuenta y el nombre del titular. 

Estas tarjetas siempre estarán ligadas a una cuenta corriente y en ella se reflejarán todas las operaciones realizadas con la tarjeta. Estas tarjetas permiten llevar a cabo diversidad de operaciones financieras que deberán ser autorizadas previamente a través de una clave o PIN. Algunas son por ejemplo, pagar servicios públicos o privados, acceder a tu dinero a través de cajeros automáticos, transferencias, cambios de clave o  realizar compras de forma física u online y en comercios nacionales e internacionales, entre otros. 

El riesgo ligado a este tipo de tarjetas es menor que el de las tarjetas de crédito, por eso pueden adquirirse antes de cumplir la mayoría de edad: a partir de los 14 años.

Ventajas y desventajas de las tarjetas de débito

Cada producto bancario tiene unas ventajas y unos inconvenientes. Estos serán más o menos relevantes en función de lo que estés buscando como usuario o del tipo de necesidades que tengas. En el caso de las tarjetas de débito las principales ventajas son: 

  • Las compras que realices con la tarjeta se limitarán al saldo disponible en tu cuenta corriente. De esta forma se elimina el riesgo de contraer una deuda que esté por encima de las posibilidades económicas del usuario; es decir, permiten controlar los gastos. 
  • Es una forma sencilla de desplazarse sin necesidad de llevar dinero en efectivo encima; con la tarjeta podrás sacar efectivo en diferentes cajeros únicamente metiendo el PIN o realizar transacciones directamente a través de ella. 
  • Como el banco no financia las compras, sino que utilizan el dinero disponible en la cuenta bancaria del cliente, no estarán sujetas a comisiones por parte de la entidad emisora. 
  • La mayoría son totalmente gratuitas y no están sujetas a cargos de emisión, manutención o renovación anual.  
  • El proceso de contratación es muy sencillo, solo será necesario tener una cuenta corriente en la entidad bancaria; son un producto asociado a estas. 

Sin embargo, no todo puede ser positivo y este tipo de tarjetas también tiene otra cara que no es tan bonita. Los principales inconvenientes que presentan son: 

  • La protección contra el fraude es menor. Las tarjetas de débito no suele estar equipadas con seguros de compra y robo; esto puede suponer que no te devuelvan el dinero robado tras una duplicación de tarjeta. 
  • Además, si te roban la tarjeta tendrán acceso a todo el dinero disponible en la cuenta corriente. Por eso es muy importante que si esto ocurre te pongas inmediatamente en contacto con la entidad bancaria y bloquees la tarjeta. 
  • Existen límites en la retirada de dinero. Generalmente, este límite suele establecerse en 600 euros diarios.

¿Puedo realizar compras sin dinero en la cuenta corriente?

Las tarjetas de débito funcionan ligadas a una cuenta corriente, sin embargo, en caso de realizar una compra superior al saldo disponible podrán suceder dos cosas: 

  • Que se rechace la operación por falta de fondos en la cuenta. 
  • O que la entidad bancaria emisora de la tarjeta preste la cantidad necesaria de dinero para costear la compra. En este caso la cuenta se quedará “al descubierto”, es decir, entrará en números rojos y el banco cobrará una comisión al cliente cuando vuelva a ingresar dinero en esa cuenta. 

Que se de una u otra situación dependerá del acuerdo que se haya pactado entre el cliente y el banco en el momento de la emisión de la tarjeta. Sin embargo, si no quieres arriesgarte a entrar en números rojos y hacer frente a comisiones siempre podrás acudir a tu banco para modificar las condiciones

En definitiva, una tarjeta de débito suele consolidarse como una muy buena opción para controlar tus gastos, tener el dinero siempre disponible para cualquier transacción y limitar las compras a tus posibilidades económicas, entre otras cosas. 

Sin embargo, las condiciones ligadas a estas tarjetas no son iguales en todas ellas ni en todas las entidades bancarias. Por este motivo te aconsejamos que visites el comparador Precio.com y te asegures de escoger la opción que más se adapte a lo que buscas.