Tarjetas de crédito y débito

Comparador de tarjetas de crédito, débito y monedero

Ofertas Tarjetas de Crédito

Ver más ofertas

Compara Tarjetas de Crédito de todos los banco:

abanca advanzia bankia bankinter bbva bnext caixabank cajamar carrefour cetelem coinc evo ibercaja ing liberbank

¿Qué son las tarjetas de crédito y cómo escoger la mejor?

Las tarjetas bancarias se han convertido en un medio de pago estándar tanto para compras diarias como online. En España son cada vez más comunes con más de 83 millones en circulación en 2018 y no dejando de crecer cada año. Las entidades sacan continuamente nuevos tipos de tarjetas con diferentes beneficios y es complicado escoger una que se adapte a tus necesidades. Pero no te preocupes, para eso estamos nosotros y nuestro comparador de tarjetas de crédito, en el que podrás filtrar qué tipo de tarjeta incluso entre los productos de una misma entidad.

Términos complejos

Que si crédito o débito, VISA o Mastercard, seguros, comisiones, revolving… Hay muchos conceptos que es indispensable que conozcas si quieres elegir la tarjeta correcta, por eso vamos a ir uno por uno.

Débito y crédito

Son los dos principales tipos de tarjetas bancarias, los más usados y los más antiguos. Pueden crear cierta confusión pero se trata de dos productos que se complementan el uno al otro.

Tarjetas de débito

Son productos asociados a una cuenta corriente en la que se cargan los pagos realizados, inmediatamente si es una compra física o en un tiempo determinado si es online.

En el caso de realizar una compra con una tarjeta en la que no hay saldo suficiente para cargar esa cantidad pueden suceder dos cosas: O no se puede realizar la operación o la entidad emisora de la tarjeta cede la cantidad de dinero necesario para costearla, dejando la cuenta al descubierto y cobrando un interés cuando se vuelva a ingresar dinero en la cuenta.

Tarjetas de crédito

En estas tarjetas el banco ofrece un préstamo a la persona vinculada a la tarjeta para realizar la compra, es decir, se hace una transacción sin que el cliente tenga ese dinero aún, como un pago aplazado que cubre el banco. Posteriormente, por norma general a final de mes, el cliente devuelve el importe íntegro de la operación al banco sin pagar intereses por el período de capital prestado.

Se pueden encontrar tarjetas de crédito en las que el importe no se devuelve a final de mes, sino que se pueden dividir en cuotas mensuales, un pago a plazos de hasta 12 meses con intereses entre el 20% y el 27% TAE.

El problema se puede dar cuando no se cumplen esas devoluciones y hay retrasos al pagar cada mes, entonces la entidad emisora sí que impone intereses que pueden llegar hasta un 30% TAE.

Existen también otros tipos de tarjetas de crédito como las balance transfer que sirve para cubrir la deuda de otras tarjetas gracias a tener mayor límite de crédito o las revolving con interés más elevado y cuotas fijas establecidas.

Se trata de un sistema de préstamo personal que cada vez se está imponiendo más como forma de pago estándar.

Tarjetas de prepago o monedero

Las tarjetas prepago son una de las modalidades de pago favoritas de jóvenes y compradores online. Se trata de tarjetas en las que hay que ingresar el dinero antes de realizar una compra, es decir, no hay una cuenta asociada sino que la tarjeta contiene el dinero con el que se va a realizar la operación.

Se pueden usar como método de seguridad de pagos online en caso de que no nos fiemos de las compras online ya que únicamente tendríamos que meter en la tarjeta la cantidad que necesitamos y el resto de nuestras finanzas no correrían ningún tipo de riesgo. Por esta razón muchas de estas tarjetas son virtuales y no físicas, es simplemente un número de tarjeta, PIN y fecha de caducidad sin un titular determinado.

¿Qué pasa con las comisiones y cobros?

Otra de las grandes preocupaciones a la hora de escoger una tarjeta es saber si al final de mes van a llegar decenas de pequeños cobros y comisiones que acaban con las supuestas ventajas del producto que nos han vendido.

Para asegurarse de que esto no ocurre es vital leerse la letra pequeña del contrato de emisión de tarjeta de crédito en el que deben plantearse todos estos cobros.

Uno de los gastos más comunes es el de retirada de dinero en el cajero, tanto con tarjetas de crédito como débito. Y es que, si el cajero no es de nuestro banco o pertenece a una red de cajeros puede que nos cobren una comisión por retirar o incluso consultar nuestro saldo. De todas formas, los cajeros han de informar por ley cual es la comisión antes de realizar cualquiera de estas operaciones, para que no nos llevemos ningún susto.

Los cargos de comisión por emisión o renovación también son comunes. El primero de estos se da cuando se obtiene la tarjeta por primera vez, pero se le puede exigir al banco que la emite que lo asuma si la cuenta que tienes asociada es de la misma entidad.

En el caso de renovación no existen trucos, una vez al año se te cobrará por tener la tarjeta activa, aunque se pueden dar casos como menores de 26 años, en los que no se realizan esos cobros.

¿Y si salgo del país?

En caso de querer sacar dinero dentro de la Zona Euro tendrás que abonar una mayor cantidad si quieres retirar efectivo con tarjetas de crédito que con débito. Sin embargo, si sales de la Eurozona, la cosa se complica: las comisiones serán más altas y tendrás que tener en cuenta el la cuota de cambio de divisa que se te realizará por compras en cualquier tienda o en retiradas de efectivo en cajeros automáticos.

¿Qué debo tener en cuenta a la hora de elegir una tarjeta de crédito?

Bien, ya has visto todas las opciones posibles y te decides por conseguir una tarjeta con la que pagar tus gastos. Ahora debes elegir entre toda la cantidad de ofertas de todas las entidades bancarias que existen.

Para hacerlo, te recomendamos nuestro comparador en el que puedes filtrar las tarjetas por sus particularidades y así escoger la que más se adapte a tus necesidades.

Cada tipo de tarjeta tiene sus ventajas, una tarjeta de prepago te puede venir bien para comprar online pero se queda corta si tienes un imprevisto por ejemplo. Piensa para qué la vas a usar y elige en consecuencia.

La mayoría de las tarjetas de crédito tienen seguros, tanto de vida, salud, viajes, robos… son poco usados por los clientes pero existen y son un beneficio a tener en cuenta.

Ojo con las comisiones, pueden aparecer cuando menos te lo esperes, es mejor evitarse todas las comisiones posibles eligiendo una tarjeta de la entidad en la que tienes tu cuenta bancaria principal.

Sobre si es VISA, Mastercard u otra no te preocupes, cada entidad bancaria usa una diferente pero no tienen diferencias relevantes para el cliente.

¡Ya he elegido mi tarjeta! ¿Ahora cómo la consigo?

Ahora que ya tienes tu tarjeta ideal que te va a acompañar en el bolsillo durante años tienes que aplicar para conseguirla. Con hacer clic en la oferta que quieras te redirigiremos a la página de la entidad donde podrás comprobar estos datos y empezar el proceso:

Has de pasar un examen de riesgo que impone la entidad emisora para decidir si darte la tarjeta y cuánto dinero está dispuesta a adelantarte y así categorizar la tarjeta en normal, plata, oro…

Y además tienes que comprometerte por contrato a devolver el dinero y realizar el pago de intereses en un plazo pactado con la entidad o a final de mes.

Una vez hecho esto, ¡ya la tienes! Solo tendrás que recogerla en tu sucursal más cercana o recibirla por correo. ¡Enhorabuena!